Mostrando entradas con la etiqueta Vamos por todo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vamos por todo. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de noviembre de 2012

Porqué cacelorean los que cacerolean

Desconocer que hubo una protesta el jueves 31/05 conducirá a que no se pueda evitar que haya nuevas protestas en el futuro. La reacción del oficialismo ha sido subestimar lo ocurrido, o bien negarlo, e intentar confundir acerca de los motivos del reclamo. El autor intenta algunas precisiones sobre el tema:



 


por JORGE HÉCTOR SANTOS 01/06/2012
 
Twitter: @santosjorgeh
Web: santosjorgeh.blogspot.com.ar
Youtube: JorgeHectorSantos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). El Ejecutivo Nacional llegó obtener una apreciable masa de votos en el mes de octubrede 2011, ocultando/maquillando a la inmensa mayoría de sus electores, realidades económicas que, si bien existían, su abordaje/arribo fue postergado porque el Frente para la Victoria privilegió el mantenerse en el poder sin reparar en costo algunos.

La imagen congelada de aquel momento, tal como si fuese una fotografía, registra un 54,11% de adhesión electoral, que muy probablemente resulte bastante menor a tan solo transcurridos 6 meses de comenzar el 2do. mandato presidencial consecutivo de Cristina Fernández de Kirchner, 3er. mandato consecutivo del Frente para la Victoria.

Muchas son las situaciones que cambiaron en ese período, y algunas han disgustado sobremanera a buena parte de quienes no votaron por Cristina, también a muchos de quienes le dieron su sufragio.

Un eje del nuevo mandato de la Presidente consiste en que ella aumentó la concentración de poder exclusivo en su propia persona. Por Cristina deben pasar todas las decisiones, aún las más triviales. Las otras instituciones del Estado republicano, tanto el Judicial como el Legislativo, corren la amenaza de devenir en figuras decorativas de una democracia representativa desvirtuada, víctima de un autoritarismo altamente destructivo y peligroso.

En ese contexto, los reclamos cotidianos de la gente de la calle no encuentran reconocimiento (el caso más notable es el crónico menosprecio de la Presidente por la tasa de inflación tan visible desde que ella se encuentra al frente del Ejecutivo), y, entonces, no obtienen alguna atención.

Otro ejemplo es el de la tolerancia gubernamental hacia la inseguridad, que cobra vidas, y que tiene su núcleo en la actitud laxa, que es parte de la cultura kirchnerista, que cuestiona los límites ciudadanos, vulnera el respeto por los derechos del otro, y cuestiona en forma permanente cualquier autoridad que no sea la de la propia Presidente.

También puede mencionarse el frívolo abordaje de la corrupción, que no solo hiere y/o mata sino que goza de impunidad.

Y la despenalización de cualquier restricción, comenzando por la del consumo de narcóticos, cuya distribución y comercialización pareciera obtener diversas formas de protagonismo político.

Cristina ejecuta una curiosa forma de gestión discrecional en la que está prohibido decirle No a la Presidente, y eso va para magistrados, legisladores, gobernadores, intendentes municipales, ministros, dirigentes sindicales y empresariales, periodistas y empresarios de medios de comunicación.

Si bien ella afirma que no pretende quedarse para siempre en el poder, aquellos que se atreven a ambicionar acceder alguna vez al llamado 'sillón de Rivadavia', sufren todo tipo de descalificaciones y atropellos al mejor estilo de aquel Juan Perón, que en 1952 amenazó "Al enemigo, ni justicia". Muchos encuentran una peligrosa contradicción entre cierto discurso de ceder la posta y el sospechoso capricho de permanecer.

Cristina cree que, con su discurso, ella puede modificar la opinión de todos. Por eso abusa de la cadena nacional, sin reparar en el riesgo institucional que provocaría generar cierto hartazgo. Sin embargo, el ejemplo permite explicar el estilo de la Administración.

El vocabulario presidencial ("Ahora sí vamos por todo"), fanatiza a los aplaudidores de Cristina, aunque espantan a una buena parte de la audiencia de la TV, y generan comentarios muy adversos en las redes sociales.

A la Presidente no le interesa esa reacción, y por eso insiste con su conducta. De lo contrario, una alternativa es la compra de voluntades, acción tan presente en medios de comunicación y periodistas, permitiéndole a la Presidente desarrollar el multimedios ('ad-hoc') más grande del país.

En muchos, Cristina provoca temor y en otros enojo: ambos sentimientos convergen en ciertas ocasiones y producen, por ejemplo, un cacerolazo.

Malhumor económico

 
Néstor y Cristina Kirchner han contado con 3 elementos fundamentales para llegar donde se propusieron:

> Una crisis, la de 2002, que permitió, por su envergadura, que cualquier comparación que se haga entre el presente y el pasado resulte favorable al presente. 

> Un 'viento de cola', en cuanto al precio internacional y el volumen de demanda de la soja, tal como nunca antes favoreció a la Argentina. 

> Un gran desconocimiento sobre cómo ellos habían sometido a la lejana Santa Cruz, apelando a reglas de juego reñidas con la ética y las prácticas democráticas. 

El matrimonio consiguió un aliado ocasional pero muy importante: la incapacidad de la sociedad argentina para generar liderazgos alternativos. 

A todo este contexto enunciativo pero no taxativo, la oposición ha ayudado con su mezquindad y atomización, facilitándole a los Kirchner hacer y deshacer a destajo. 

En verdad, el único obstáculo real que enfrentan los Kirchner es el ciclo económico, que condiciona el humor de la sociedad y su nivel de tolerancia. 

En 2012, la economía comenzó a desacelerarse, e inclusive hay actividades que ingresan a un estancamiento, vaticiándose una próxima recesión generalizada que nada tiene que ver con los problemas de la Eurozona o de USA. Es una situación compleja, provocada por dificultades del cabotaje, en especial la mala praxis de los funcionarios de Cristina. 

Hay una suma de ignorancia y resistencia al conocimiento, impericia en la que destaca Guillermo Moreno como ícono de la Administración. Pero que cuenta con delfines como Axel Kicillof. 

El Estado de Cristina es tan gigante como ineficiente, y tan voraz como oneroso. Hoy día las reservas internacionales del Banco Central resultan que son más papeles que dólares. Y los recursos del ANSeS lucen diezmados por aplicaciones a fines muy alejados del sustento de los jubilados y pensionados. 

Que el Ejecutivo Nacional haya modificado la Carta Orgánica del Banco Central para así emitir moneda sin respaldo, le quita el sueño a cualquiera que comprenda de qué se trata. Y que el papel moneda de mayor valor sea impreso en una empresa que pareciera de la intimidad del Vicepresidente, y accionistas desconocidos, es todo un mensaje sobre los tiempos que se viven, cuyo denominador común es una cierta incertidumbre que se ha instalado en la sociedad argentina, que previamente fugó US$ 70.000 millones sin que los Kirchner pudieran/quisieran impedirlo.
 
No hay mercado de capitales. Faltan las inversiones necesarias. Merma el consumo. Con menos dinero en el bolsillo, la protesta es una reacción previsible. Solamente falta el chispazo.
 

La convocatoria
 

Corriendo el riesgo de resultar redudante: para financiar el abultadísimo gasto público que le permitió gobernar hasta ahora, el Frente para la Victoria echó mano y dilapidó cuanta caja encontró por delante: AFJP, Pami, ANSeS... También se apropió de dinero de las provincias y de los municipios. 

A su vez, alentó una inflación que se devora el valor del dinero argentino y provoca el interés en el dólar estadounidense, que el Estado hoy tiene en cuentagotas. 

El Ejecutivo se desespera y acomete con decisiones caprichosas y que provocan más nerviosismo. 

Las corridas bancarias/cambiarias siempre son el resultado de desconfianza. La mentira (por ejemplo, la del INdEC) incentiva la incredulidad. 

En ese contexto, no puede sorprender que entre usuarios de redes sociales y de telefonía celular (mensajes de texto) hayan logrado concretar una protesta importante acerca de cuyo valor cuantitativo se puede discutir muchísimo pero que tiene un valor cualitativo impactante, en especial para quienes todavía presumen del 54,11%. 

La convocatoria original llegó precedida de una consigna muy amplia: 

“Por una Argentina como la que todos queremos, digamos BASTA”.

La lista, sobre todo para aquellos que piensan que solo consideraba la limitación a la compra de dólares, era muy importante:
 

Basta de falta de medicamentos.

Basta de trabas a las importaciones y exportaciones.

Basta de cepo al dólar.

Basta de Ciccones.

Basta de violencia verbal.

Basta de expropiaciones.

Basta de patoterismos.

Basta de impunidad.

Basta de autoritarismo.

Basta de no diálogo.

Basta de inseguridad.

Basta de corrupción.
 

Y proponía:

Un cacerolazo y/o bocinazo para jueves 31 de mayo 20.30 horas." 

Ese texto echó a rodar y ya no paró.

Mucha más gente de la que esperaban los propios convocantes, a causa de lo limitado de su alcance, adhirió a la propuesta, inclusive en algunas plazas del interior del país. 

Cristina Fernández no debería enojarse. Es más: ella debería agradecer que esto ocurra en 2012 en vez de 2013. Todavía se encuentra a tiempo de enmendar, solamente le falta decisión política para hacerlo.
 

Ella debería tomar nota de la tendencia declinante de su propia imagen pública, y el incremento de las formas de protesta. Ninguno de los 'caceroleros' desea el fracaso de la Presidente porque todos viven aquí y si le va mal a la Argentina, lo padecerán también. Pero no pueden evitar advertirle que ella ha elegido un rumbo equivocado. 

El problema de la Presidenta es el menosprecio y la subestimación por la autocrítica. Así como en los días del Proceso de Reorganización Nacional personajes como José Alfredo Martínez de Hoz consideraban a la autocrítica una cuestión exclusiva del marxismo, en el siglo 21 Cristina se la atribuye a la debilidad o al derrotismo. 

Sería bueno que ella entendiera y cambiara, para corregir equívocos de forma y de fondo. Y para bajar el enfrentamiento entre argentinos. Para intentar que lo comprenda es que se 'cacerolea'.

 

lunes, 24 de septiembre de 2012

Cristina tras los pasos de Chávez


Cristina cuenta con el pasado de haber convertido junto a su extinto esposo a Santa Cruz en una pequeña Venezuela, sino que ahora, profundizando el “Vamos por todo”, sigue abiertamente los pasos del dictador venezolano queriendo exterminar la clase media. El futuro argentino amenazado por días muy preocupantes.



 
por JORGE HÉCTOR SANTOS 17/09/2012


Twitter: @santosjorgeh
Youtube: youtube.com/user/jorgehectorsantos

Web: santosjorgeh.blogspot.com.ar
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). El lunes 13/08, en un video subido a Youtube con el título “Nuestra libertad en juego”, quien escribe hacía referencia a lo que más de un mes después afirma Elisa Carrió, el gobierno nacional “quiere destruir la clase media”.

------------------------------

http://www.youtube.com/watch?v=xyxjIsrXcPo&feature=plcp
-----------------------------

La clase media argentina representa el 50% de la población del país, y de ella uno de cada tres de sus integrantes votó a la presidente de la Nación.

Es por ello que la más importante franja social haya salido el pasado 13 de setiembre a las calles y plazas de todo el país a manifestarse en contra de un gobierno que se aleja cada día más de las prácticas democráticas, no es para despreciar ni para no tenerla en cuenta.

La reivindicación de valores éticos, morales; el freno a la corrupción, a la impunidad; el atropello a los restantes poderes del Estado; la mentira, el relato, en reemplazo de la verdad; la inseguridad tan creciente como la inflación; la soberbia, la falta de diálogo; el no a reforma de la Constitución para una Cristina eterna; la conculcación de libertades fueron motivos más que suficientes para que cifras impensadas de ciudadanos de todas las edades salieran a manifestarse en forma pacífica.
No asombra ni el silencio de Cristina Fernández viuda de Kirchner después de cuatro días ni tampoco los disparates que ella ordenó digan sus portavoces “Chirolitas”.
Todo lo que se dijo desde el oficialismo hasta aquí se encuadra en el “¡Vayamos por más!, ¡Nunca menos!”.
Esa parte del país que aún no está sojuzgada, según la visión cristinista, está compuesto por la clase que se auto convocó a través de las redes sociales; y los medios de comunicación críticos; los más requeridos por todos, obviamente encabezados por los pertenecientes al Grupo Clarín.
Ninguna de todas estas voces tiene que seguir escuchándose en la Argentina K.
Solo dos clases sociales deben quedar en pie en el “modelo” cristinista.
La baja o clientelista que por un choripán o un plan social votará irremediablemente al gobierno bajo el temor a perder aún eso; y la clase alta donde se ubican entre otros Cristina Fernández y sus más cercanos obsecuentes todos enriquecidos.
Así funcionó el “modelo K” en la Santa Cruz feudal; así funciona el modelo chavista.
Así está previsto opere el “Vamos por todo”.
La clase media molesta.
Piensa, discrima; quiere una República y una democracia que Cristina no tiene en mente.
Ella va por un totalitarismo a ultranza.
Cristina no ignora ninguna de las grandes preocupaciones que tiene la gente común, desde la inseguridad hasta la inflación; pero ella ni siquiera las nombra porque su objetivo no está aún cumplido, no consiguió “todo”.
Nadie que no sea una fundamentalista como Cristina Fernández o Hugo Chávez, calentaría aún más el mal humor social de quienes reclamaron con declaraciones como las de que vertieron:
Hebe de Bonafini:
> “Nos dan asco los que marcharon, los que diciéndole de todo a nuestra presidenta pedían libertad, los que estaban felices cuando entraron a nuestras casas para secuestrar y torturar hasta la muerte a nuestros queridos hijos, dicen ahora que tienen miedo de que los secuestren".
> "El pueblo es otra cosa; las cacerolas que golpeaban no eran las que tenemos nosotros en las casas, de aluminio, abolladas, negritas".

Abal Medina:

> "El tema no preocupa al gobierno. Preocupa ver ese nivel de odio, de agresividad. Es lo único que se ve".
> "Son sectores que no toleran una política igualitaria. En la Argentina a muchos no les gusta sentir que valen lo mismo".
> "Una cosa preparada antes no es algo espontáneo. Acá no veo un qué quiero".

De Vido:

> "Sólo reflejan el odio, la descalificación y la impotencia de un sector con reclamos y reivindicaciones tan inconfesables que no encuentran quién los represente".
> "Les resultaría difícil explicar a los dirigentes opositores por qué acompañan una protesta en la que se oyen voces pidiendo el fin de un gobierno democráticamente elegido, se cuestionan las conquistas sociales de los últimos años o incluso se desea la muerte de quienes las llevaron adelante".
> "Esos mismos dirigentes lo comparten pero con total hipocresía rehúyen de hacerse cargo porque en la Argentina de hoy no hay malla de contención política para desandar este rumbo de inclusión social".

Lo más peligroso de este planteo de los voceros de Cristina es que llevan a un enfrentamiento de peligrosísimas consecuencias al establecer que para el gobierno “pueblo es igual a pobres”.
La clase media, siendo en número la más importante, no entra en la categoría de pueblo, para esta pandilla que viene secuestrando todos los restantes poderes del Estado.

La polarización genera un conflicto de clases que forma parte de la concepción chavista y que la presidente enarbola.

En 2008, Hugo Chávez, en uno de sus tantos discursos expresaba con total claridad que buscaba la lucha de clases. “Los ricos contra los pobres y los pobres contra los ricos”.

-----------------------------

http://www.youtube.com/watch?v=cvZoOzf8kRA
------------------------------

Que Hugo Chávez es un dictador fundamentalista no caben dudas. En su fanatismo expulsó de Venezuela a la clase media que se pudo ir y quedaron en ella quienes pasando muchas restricciones de todo tipo tratan de sobrevivir como “enemigo” escondido por no avenirse al pensamiento único.

Si Cristina aspira a lo mismo que Chávez con su hostilidad y odio entre personas de diferentes capas sociales horas negras le esperan a la Argentina; por el contrario, si la primera mandataria pudiera recapacitar y dejar de transitar ese espinoso camino no vería ante sus ojos nuevas marchas como la del 13-S.

Estas convocatorias espontáneas, que tal vez, puedan sumar aún más gente descontenta; y porque no también personas de otra condición menos propensa a enfrentarse entre hermanos.

En cambio, si el cristinismo y su jefa insisten en demostrar que son propietarios de las calles, las sombras que se ciernen sobre el futuro cercano pueden convertirse en traumáticas.

 

 

 

 

 

Cadena nacional de la inocencia le valga vs. Cadena nacional del desánimo


Desencantada de la realidad pero procurando negarla y ocultarla, Cristina Fernández se enoja con aquellos medios de comunicación con los que discrepa. Así vuelve a agitar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como remedio a todos sus problemas... y, paradójicamente, regresa, a su pesar, al escenario de 2009, el de sus peores días.



 

 
por JORGE HÉCTOR SANTOS 27/07/2012

Twitter: @santosjorgeh
Youtube: youtube.com/user/jorgehectorsantos

Web: santosjorgeh.blogspot.com.ar

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Habían pasado largas jornadas con durísimas horas de la tragedia en Plaza Once, con sus muertos y heridos, para que hiciera su reaparición pública Cristina Fernández de Kirchner, en Rosario, Santa Fe, el 27/02/2012.

Cuando se encontraba en el uso de la palabra la alcalde de Rosario, la socialista Mónica Fein, en ocasión de celebrarse el bicentenario del 1er. izamiento de la bandera nacional, una cámara de la televisión no oficial mostró a Cristina diciendo más de una vez a la multitud allí reunida: “Vamos por todo”.

No era nuevo ese grito solapado del estado permanente de guerra que vivieron Cristina y Néstor, y continúa ella, juntos y separados -por las leyes de la vida-, contra todos aquellos que discrepan con sus ideas. En la práctica, el mejor ejemplo es el balance de la gestión que la pareja llevó a cabo en la provincia de Santa Cruz y en los largos 9 años que llevan al frente del Ejecutivo nacional. 

Cristina, y Néstor en vida, han considerado lo público como propio. Ellos manejan desde el dinero público, con que arrodillan a los funcionarios más diversos, empresarios y hasta una porción del propio pueblo; hasta ambicionan el manejo discrecional de la realidad a fuerza de un relato tergiversado. 

Sin partidos políticos unidos y/o fuertes, 

Con altísimos niveles de corrupción, 

Avasallando los otros poderes del Estado, 

Con evidente impunidad, 

Con el viento a favor de los precios más altos en la historia de los commodities sumadas a las exportaciones automotrices a Brasil; 

Con voraz apetito fiscal, 

Con la implementación de subsidios de todo tipo que permiten manipular el voto popular,

Con movimientos sociales promovidos y mantenidos desde del poder; 

Con una publicidad oficial, muchas veces mentirosa, que linda con lo obsceno, 

Con el uso casi diario de los medios de comunicación para difundir la palabra presidencial, 

Con un promovido -desde la Rosada- enfrentamiento social pocas veces visto, 

Aniquilando el orden público que permite reglas elementales de convivencia, 

Con un manejo arbitrario de las partidas presupuestarias obstaculizando el control de las mismas; 

Subsidiando desde tarifas públicas hasta a los clubes de fútbol... 

El gobierno de Cristina y Néstor iba, necesariamente, a pretender, al igual que destruyó las Fuerzas Armadas y distorsionó a las de seguridad, reducir a su mínima expresión a los medios de comunicación y periodistas críticos, tal como lo hicieron los Castro Ruiz en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela, y lo intenta Rafael Correa en Ecuador. 

No es extraño que, en forma sistemática y sostenido con fondos públicos, se haya organizado un monopolio estatal de la información, integrado por los medios del Estado + los medios de los amigos del poder + los medios de los que fueron sometidos, todo con el dinero de la pauta publicitaria gubernamental.

Tampoco es extraño que una Administración que hace de la mentira su herramienta más importante, disfrazara su Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de una verborragia rimbombante, adjetivando de mil formas posibles su anhelo de "democratizar la información", cuando el único objetivo real que persigue es acallar el periodismo independiente.  

¿Y la democracia? 

Bien lo señaló un editorial del diario La Nación, del 25/07: "la libertad de expresión no es una concesión generosa de los gobernantes, sino un precepto constitucional". 

Constitución y leyes que el gobierno de Cristina Fernández violenta sistemáticamente, al igual que desconoce fallos de la Corte Suprema de Justicia. 

Al ir por la conculcación de la libertad de expresarse y de informarse, la Presidente -y en el pasado también su marido fallecido- no ha ahorrado ataques de los más variados, y muchas veces alejados de la verdad, a los medios de mayor inserción en la sociedad, que los privilegia a la hora de ejercer su elección de lectura/audición/visión. 

A esta altura se desconoce si la Presidente no puede tomar contacto con la preocupante realidad nacional o no quiere hacerlo y vivir en su mundo. Un mundo inexistente, soberbio y autorreferencial expuesto ante un séquito de aplaudidores que se han fanatizado con el irrealismo, temen convertirse en posible amigos pasados a la verdad de enfrente; o bien quieren seguir beneficiados, como hasta ahora, por las prebendas y los incrementos de sus patrimonios personales. 

Cristina, en su ir “por todo”, va por todo ¿qué duda cabe? Ella decide desde la moneda en que el pueblo debe ahorrar -y no le importa que esa moneda pierda valor a diario- hasta que puede decirse o no en los medios de comunicación. 

Sus ministros son tan lacayos que llegan al absurdo de convertir la toma de un colegio en un acto de evolución democrática de los alumnos.

Pero el foco de atención de Cristina está ahora puesto, junto con otros diversos objetivos del “vamos por todo” en no permitir acceder a la periodismo verdadero, el independiente, al que critica la parte de gestión que sea criticable de su gestión y a la libertad de expresión de iluminar la crisis que se vive por errores enormes en la instrumentación de parches en la economía a falta de una política. 

También molesta la Presidente y a su entorno los casos de sospechas de corrupción que los mancha y los expone públicamente. 

Los monólogos casi a diario de Ella le sirven para denostar a los medios, meticulosamente, aún cuando resulte otro el propósito teórico de la cadena nacional convocada. 

La rendición de cuentas de los negocios públicos es parte del relato, y no de una verdad que pueda ser contrastada con preguntas y repreguntas por parte de la prensa, tal como sucede en cualquier lugar del mundo donde funciona la democracia representativa.

Hay temas esenciales para el interés de la sociedad directamente prohibidos en el vocabulario presidencial. Entre ellos se puede enumerar la inseguridad, la inflación y los casos que envuelven de supuesta corrupción hasta a su cercano vicepresidente. 

El relato concuerda con la voluntad del Ejecutivo Nacional de vender una Argentina inexistente, y para eso fue creada la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual; para que nadie se aparte de ese relato. 

Esta misma semana, en el acto presentación del nuevo billete en homenaje a María Eva Duarte de Perón, Cristina insistió: "El grupo Clarín es el jefe de la cadena del miedo y el desánimo". Esa cadena se encuentra integrada, también, por La Nación y Perfil. 

La 'cadena del desánimo' encontró su fundamento no solo en la información de la compleja situación económica-financiera que atraviesa el país sino también en aquellas palabras que la Presidente esgrimió frente a periodistas, en un paso fugaz por la sala de acreditados ante la Casa Rosada: "Para información están mis discursos. Yo no voy a hablar contra mí misma". Una demostración evidente de que ella dice ser el Estado. 

A Cristina le gusta la adulación y aborrece la crítica. Le encanta mostrarse preocupada por los estratos sociales bajos y manifiestan que siempre se ubica del lado de los más débiles. 

Mientras, 30% de la población está sumergida en la pobreza y 30% es la inflación anual que castiga en especial a los más débiles, y todo después de años de crecimiento a 'tasas chinas' en los que un grupo pequeño y selecto acaparó una fortuna en constante crecimiento, ampliando así la división socioeconómica entre argentinos. 

En nombre de una supuesta militancia, de una revolución improbable y sintiéndose la heredera de Evita y Néstor Kirchner ‘va por todo el poder para ella’, de acuerdo a la interpretación más veraz del “vamos por todo”. 

Dinero malgastado

En este contexto, hoy 27/05, se insertan 2 hechos que descubren aún más este propósito, para aquellos más desconfiados. 

El primero de ellos muestra que, según datos oficiales, Aerolíneas Argentinas ya gastó el 99% de los $ 2.164 millones que tenía como presupuesto para este año, los ferrocarriles deglutieron el 98% de los $ 1.600 millones que le fueran asignados, el transporte automotor, el 90% de los $ 8.600 millones que le fueron concedidos para todo 2012.

Prensa y Difusión de los Actos de Gobierno lleva gastado el 73% de los $ 606 millones originales y recibirá ayuda presupuestaria. 

El aberrante subsidio al fútbol lleva gastados 78% de $i 700 millones y se incrementó su presupuesto en $ 205 millones.

Mientras tanto, áreas esenciales tienen sub ejecución presupuestaria: 

El Ministerio de Salud presenta entre otras subejecuciones la destinada a Salud y Atención infantil donde solo se ha empleado el 38%

El Ministerio de Educación tiene un abanico de programas con uso desde solo 16% hasta un escaso 34% en el vital programa ‘Más Escuelas, Mejor Educación’. 

El Ministerio de Seguridad en Programas de Seguridad solo ha erogado el 11% de la partida anual. 

El Ministerio de Industria solo gastó 31% de sus partidas. 

El Ministerio de Planificación Federal, en el programa Techo Digno, empleó hasta ahora 37,8% de su partida. 

En resumen, la preocupación esencial del gobierno como bien lo muestra esta pantalla de su gestión está enfocada a favorecer su poder concentrando sus esfuerzos en la propaganda. 

El otro central y altamente preocupante está dado en el firme propósito del gobierno de Cristina en avanzar sobre el desguace del Grupo Clarín, más allá de lo que resuelva la justicia. 

AFSCA 

El 26/7, el coordinador general de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Fernando Pérez -dirigente de La Cámpora-, titular de la comisión para la adecuación a la ley de medios, que está cuestionada por haberse creado sin intervención de la oposición, remitió una “cédula de notificación” acompañada de una carta informativa a Canal 13 (Artear) y a otros medios del Grupo. 

En la misma se busca comenzar el proceso de aplicación del artículo 161 (de desinversión), que cabe recordar está suspendido por la justicia. 

Se solicita en una de las notas que, en 10 días hábiles, se entreguen informes señalando información detallada sobre accionistas, servicios prestados, grilla de contenidos, estructura y datos técnicos de las redes o plantas transmisoras, cantidad de clientes, montos facturados y competidores, entre otros; del grupo al que pertenecen Canal 13, Radio Mitre, Cablevisión y sus señales audiovisuales como TN, entre otros datos. 

La otra notificación, firmada por el presidente de AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual), Santiago Aragón, quién fuese diputado kirchnerista, y por el director Ignacio Saavedra, miembro también de La Cámpora, señala que el objetivo de la información requerida es “determinar la situación actual”, ya que “no habiendo presentado una propuesta de adecuación voluntaria”, estaría “en presunta infracción a la normativa contenida en la Ley”. 

Desconoce así el Ejecutivo nacional la medida judicial vigente hasta el 07/12/2012, fecha en que la justicia federal debe pronunciarse respecto de la inconstitucionalidad del artículo 161, que desconoce las licencias vigentes y obliga a desprenderse de ellas en un año; y de otros como el artículo 45, que vulnera la sustentabilidad de los medios, condicionan la libertad de expresión y resultan discriminatorios. 

Lo insólito resulta que la cuestión de fondo, la constitucionalidad o no del artículo 161, no tiene aún un juez designado.

El nuevo embate gubernamental contra Grupo Clarín reviste características aún más graves porque más allá del vencimiento el 7/12 próximo, si la Justicia resolviese que los 45 y 161 son inconstitucionales, no se podrían aplicarse ya que la Corte Suprema de Justicia consideró la posibilidad de que se amplíe la cautelar de mantenerse las dilaciones del Estado, que demoraron casi un año la causa de fondo. Por lo que el plazo de un año para desinvertir como señala el artículo 161 nunca podría comenzar a contarse antes de diciembre. 

Las mismas notas recibidas por Clarín fueron remitidas a otros medios. 

Esto complica la situación legal ya que existe un fallo de la Corte, que determinó que para el resto de los medios el plazo de un año previsto en el artículo 161 ha vencido en fecha 28/12/2011. 

Entre los medios que se encuentran incluidos en este plazo ya vencido para desinvertir se hallan, entre otros, Uno Medios, del ex ministro justicialista José Luis Manzano y el empresario Daniel Vila; el grupo Indalo-C5N, del empresario del juego Cristóbal López; y el conjunto de emisoras que tienen en propiedad (y en disputa judicial) Raúl Moneta y Matías Garfunkel. 

El proceso de adecuación tiene 3 pasos: 

> la presentación voluntaria, 

> la constatación de oficio, y 

> la transferencia compulsiva de las licencias (es decir, la venta de empresas). 

AFSCA inició de esta forma el proceso de constatación de oficio al no haber presentado una propuesta de adecuación voluntaria. 

El “vamos por todo” está más vivo que nunca, en medio de una operación orquestada para evitar que el relato enfrente a la realidad a través de medios que no se arrodillen ante el poder discrecional de Cristina. 

La sociedad mientras tanto asiste a la verdad, todo lo que el relato no describe, está golpeando las puertas de la mayoría, en sus formas más variadas, desde el dinero que no alcanza y lo erosiona la inflación y la vida que puede llegar a perderse aún enrejando la propia casa. 

Las libertades amparadas por la Constitución acechan…una de ellas la de saber lo que pasa está en vías de desaparición parcial o total.

·